Aunque no lo diga su obsesión es la reelección, plan que no incluye a Osvaldo Jaldo. Para lograr este objetivo necesitará reformar la Constitución y por eso ya comenzó a tomar contactos más estrechos con algunos intendentes y con la representación legislativa.

El gobernador Juan Manzur, que siempre supo moderar sus acciones políticas se muestra decidido a acelerar definiciones a corto plazo.

Se anticipó mucho y comenzó a mover fichas pensando en el 2023. Busca obtener su reelección para lo cual debería reformar la constitución provincial. Si no puede lograrlo tratará de imponer un hombre de su riñón que le garantice seguir teniendo el poder.

Esto produce fuertes diferencias políticas con su vicegobernador Osvaldo Jaldo, quien está dispuesto a ser el próximo gobernador. Manzur y un grupo reducido de funcionarios, entre los que se cuentan a Carlos Cisneros, Carolina y Gerónimo Vargas Aignasse, Miguel Acevedo, Javier Noguera y los hermanos Yedlin, realiza contactos con intendentes con representación legislativa como Carlos Najar, y con algunos que no la tienen pero que ya pasaron por la casa del canciller, como es el caso de Julio Silman.

Manzur, y los suyos consideran, que si el no puede ser otra vez reelecto, igualmente estará en la fórmula 2023 y decidirá entre los más allegados quien será gobernador, entre los cuales se mencionan a Noguera, Pablo Yedlin, Carlos Cisneros y hasta la propia esposa de Manzur. Estos planes no incluyen a Jaldo.

El gobernador intenta, de distintas maneras hace cambiar de opinión a legisladores díscolos, que no consideran viable su proyecto reformista y que solo dentro del bloque oficialista suman más de 23 parlamentarios.

Ellos remarcan que es necesario priorizar la unidad y la gobernabilidad. Consideran que la falta de actividad de funcionarios y ministros erosionan la gestión y la imagen del gobernador. También aducen, que aunque falta mucho tiempo, el único candidato que puede asegurar la continuidad del peronismo en el gobierno es el vicegobernador Osvaldo Jaldo. Esto también lo manifiestan, aunque en voz baja, hasta los propios alfiles del manzurismo.

Esta mayoría de legisladores oficialistas le manifestaron a Jaldo, sus preocupaciones por los ataques permanentes que reciben desde su propio gobierno y también le expresaron su apoyo hace solo una semana en el 8° piso del edificio de Muñecas y avenida Sarmiento.  Según los legisladores la actitud hostil dé Manzur quedó demostrada en varias oportunidades, como los episodios que protagonizó al increpar a Dante Loza en Villa Fiad, el desplante a Macelo Herrera, el reclamo a Eduardo Cobos por las tarifas y las permanentes acciones en contra de Javier Morof por parte de funcionarios del Ministerio del Interior que mencionan actuar en nombre del gobernador.

Los graves problemas de gestión de Manzur en Salud, Seguridad, Narcotráfico, Social y en lo Económico ante la pasividad de funcionarios que no funcionan, obligan a los legisladores a tratar de evitar un deterioro que podría derivar en un desborde social que dañaría gravemente la gobernabilidad.

Jaldo sin descuidar la gestión, continúa el armado territorial y ganando proyección en el NOA y a nivel nacional. En esa tarea cuenta con un número importante de legisladores coordinados por el legislador Daniel Deiana, que sin dudas, es quien mejor sintoniza con el trabajo del vicegobernador. Jaldo optó por trabajar con las instituciones y los sectores mas afectados por la pandemia. También avanza en su armado político incluyendo a la dirigencia gremial, los movimientos sociales, la dirigencia Peronista de Capital y del Interior y a aliados incondicionales como los intendentes de Banda del Rio Sali, Darío Monteros, de Famaillá José «Mellizo» Orellana y de Alderetes, Aldo Salomón entre otros.

Manzur entremezcla la gestión y la política, de la mano del ministro del Interior Miguel Acevedo, quien de manera tajante señala a todos los funcionarios, intendentes y delegados comunales, que quien conduce y gobierna es Juan Manzur y que por esta razón todos los elegidos por el voto popular deben estar con el Presidente del Partido Justicialista.

En cuanto a los delegados comunales, su necesidad económica los deja a merced del ministro Miguel Acevedo quien buscará torcer sus voluntades hacia el gobernador. Manzur también ve con ojos maravillados las luces y poder en Capital Federal más precisamente en el gabinete de Alberto Fernández.

Otra dilema es el 2021, donde muchos se preguntan si habrá lista consensuada entre Manzur y Jaldo.

Mientras tanto, Jaldo afirma tener su reaseguro en la legislatura y contar con los números suficientes para evitar cualquier intento reeleccionista.

Muchos intendentes ven con preocupación lo que consideran un anticipo innecesario de esta disputa cuando faltan todavía tres años para el 2023. Sin embargo otros como el «Tigre» Moreno, Elia Mansilla, Alejandra Cejas y Carlos Najar trabajan muy cercano al gobernador.

Las grandes dudas son Carlos Gallía de Lules, Leo Rodríguez de la Cocha, «Pancho» Serra de Monteros Sandra Figueroa de Alberdi. Los Intendentes opositores también mueven sus fichas mirando el 2021. German Alfaro luego de amagar volver al peronismo, cambió de dirección y volvió al espacio de Cambiemos. Mariano Campero dialoga con todos, pero nadie sabe que lo que finalmente hará. En Concepción Roberto Sánchez se muestra con Manzur mientras Sebastián Salazar lo hace con Jaldo.

José Cano y Silvia Elias habrían acordado a instancia del concejal Lucho Argañaraz presentarse unidos el próximo año. En el frente Renovador de Massa ya anunciaron a través de «Vitin» Arias, que de no haber consensos en el peronismo presentarían una lista propia.

Fuente: El Tribuno Tucumán

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