El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, manifestó que mantiene conversaciones con sectores de la cadena alimenticia para “lograr una salida gradual y ordenada” de la iniciativa establecida durante la cuarentena

Luego del rechazo generado por el cierre de más de 500 locales a raíz del incumplimiento del programa Precios Máximos, el Gobierno reconoció que debe avanzar con el desarme de la iniciativa implementada durante la cuarentena.

A fines de octubre el Poder Ejecutivo ya tenía decidido ponerle punto final a Precios Máximos. El programa había sido lanzado al inicio del confinamiento, luego de que las autoridades percibieran aumentos desmedidos en alimentos y productos de higiene personal, entre otros. Fue pensado como una política de emergencia para mitigar los efectos económicos de los meses más duros del aislamiento. Si bien la medida fue prorrogada hasta el 31 de enero, a lo largo de estos meses el Gobierno fue retirando productos del listado.

En este contexto, la semana pasada la Secretaría de Comercio Interior clausuró 580 locales, labró 6.650 actas y levantó infracciones por más de 60 millones de pesos, a raíz de 26 mil fiscalizaciones en todo el país, de las cuales el 46% de las multas impuestas corresponden a incumplimientos de los Precios Máximos. El accionar del Estado generó rechazo en el sector que acusaron al organismo que conduce Paula Español de ir en contra de la recuperación de la economía.

Luego del cortocircuito con las empresas, este domingo el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, reconoció que el Gobierno debe proceder a discontinuar el programa de Precios Máximos, sin embargo advirtió que debe llevarse a cabo de tal forma que no repercuta en la canasta básica.

En declaraciones a Radio Milenium, Kulfas dijo que “estamos conversando con los diferentes sectores de la cadena alimenticia para lograr un mecanismo de salida gradual y ordenada de Precios Máximos. Esto significa sacar el precio máximo de algunos productos como primer paso y, luego, generar una estrategia llevándolos al sistema de Precios Cuidados”.

En efecto, la idea del Gobierno es mantener bajo control los precios de los productos de la canasta básica y los más representativos del consumo popular, y retirar los más costosos, de menor necesidad o que tengan “un mayor grado de sustituibilidad” de Precios Máximos. Como parte de la estrategia gubernamental para evitar el salto fuerte de la inflación, se apuesta a reforzar “Precios Cuidados” con una migración de productos.

El titular de la cartera de Desarrollo Productivo destacó que los productos del programa de Precios Máximos tuvieron un aumento de precios “muy por debajo del promedio de la inflación” y que, por ello, se está trabajando “sector por sector y se habla también con las cámaras y las empresas para que haya una salida que sea gradual y que no tenga una afectación sobre la canasta básica y que no golpee el bolsillo”.

“La idea es que el año 2021 se pueda recuperar el salario real”, afirmó Kulfas, y sostuvo que este proceso implica “una negociación bastante intensa porque son muchísimos productos” pero que “de ninguna manera vamos a permitir que esto genere un efecto destructivo sobre el bolsillo”.

Además, el ministro se refirió al repunte de la construcción luego de varios meses de parate por la cuarentena. Según Kulfas, la venta de materiales en octubre fue la mejor “de los últimos 20 años”, lo que “demuestra que la industria de la construcción se puso en marcha de golpe con mucha fuerza”. No obstante se refirió a los rubros que aún padecen las consecuencias del confinamiento y que siguen en crisis. “Esperamos que esta recuperación se consolide en los próximos meses obviamente conviviendo con algunos sectores que aún padecen la crisis, como la hotelería y la actividad cultural, que vienen más atrasados”, concluyó.

Fuente: Infobae

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