Una iniciativa promueve que los documentos oficiales reflejen el hito histórico.

Este año todos los documentos de las dependencias de los tres poderes del Estado llevarán la leyenda “2021 – Año del Bicentenario de la fundación de la industria azucarera”. Además, se establece la creación de una comisión especial para llevar adelante actividades en este marco conmemorativo. Esa es la iniciativa sancionada por la Legislatura en la última sesión como una manera de recordar a una de las industrias madre de Tucumán.

El proyecto aprobado promueve, además, la creación de una Comisión Especial de Conmemoración del Bicentenario de la fundación de la industria azucarera, que tendrá por objeto constituir el principal marco institucional para las acciones de conmemoración, tratamiento, estudio y difusión del Bicentenario de la fundación del primer ingenio azucarero en la provincia en 1821. Ese comité estará integrado por tres legisladores, un representante del Poder Ejecutivo; otro del Museo de la Industria Azucarera dependiente de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. También por autoridades de la Estación Experimental Obispo Colombres, de la FOTIA, de UCIT, del Ente de Turismo Tucumán, del Ente de Cultura y de la Unión Industrial de Tucumán.

“Si hay algo que nos representa como tucumanos, son nuestros cañaverales y la industria azucarera que exaltan la cultura del trabajo” expresó el legislador Raúl Albarracín tras haber sido declarado 2021 como año del Bicentenario de la Fundación de la Industria Azucarera.

“Queremos darle la entidad que merece tan importante evento no sólo para Tucumán, sino también para la región y el país”, señaló Albarracín uno de los firmantes de la iniciativa promovida también por sus pares Walter Berarducci, Federico Masso y Raúl Pellegrini.

En los fundamentos, los parlamentarios recordaron que fue el Obispo José Eusebio Colombres, el que comenzó con la incipiente producción de azúcares en lo que hasta el día de hoy conocemos como la zona “El Bajo” de nuestra ciudad capital. “Si bien cabe reconocer a los padres jesuitas como los pioneros de la actividad azucarera en nuestro territorio, luego de su lamentable expulsión, pasaron muchos años hasta que retomamos la producción de azúcar a partir de la caña”, acotaron. Así, desde 1821 y de manera ininterrumpida, nuestra provincia viene creciendo a niveles de excelencia internacional gracias a sus poderosos y pujantes ingenios azucareros. Esto produjo la atracción de miles de hombres de todo el mundo, que vinieron a poblar nuestra joven nación atraídos por esta industria, argumentaron.

Constantes crisis

“Si bien no todo fue dulce y hubo muchas amarguras también, la balanza histórica nos habla de un progreso ininterrumpido, sobre todo a hasta 1966, en que uno de los más siniestros gobiernos de facto cívicos militares, destruyó gran parte de esta honrosa gesta provinciana con el cierre de 11 de los 27 ingenios que existían”, reseñaron. El cierre de los ingenios se reflejaba en la perdida de cupos de producción para los productores y de la posición de Tucumán como principal productora de azúcar del país.

“Pensamos que como hace casi 200 años, los tucumanos lograrán seguir produciendo azúcar y otros productos derivados, con todas las posibilidades que la tecnología hoy brinda a esta actividad. Es por todo ello y en homenaje a las mujeres y hombres que dejaron sus vidas en esta gesta, y a los campesinos resistentes que persisten apostando por esta industria es que venimos a proponer se conmemore su bicentenario”, finalizaron.

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