Las consultoras calcularon 4 por ciento de suba para el último mes de 2020.

Según las consultoras privadas que miden la inflación, en diciembre se registró la suba mensual más alta del 2020, llegando al 4 por ciento.

Esto según los analistas implica un efecto arrastre para 2021 que llevaría a que el incremento anual del costo de la vida tenga un piso de 45 por ciento.

Que la inflación llegue o no al techo de 55 por ciento que avizoran, dependerá del comportamiento de tres variables: dólar, tarifas y salarios.

La cifra estimada para diciembre ubica la suba anual del 2020 en torno al 36 por ciento, muy lejos de los 53 puntos alcanzados en 2019.

Que esto se haya logrado en un año que tuvo, en palabras del propio Banco Central, un nivel inédito de emisión monetaria, es un triunfo para la entidad.

Pero el problema que ven los economistas es a futuro. Para Guido Lorenzo, de la consultora LCG, el país está entrando a un escenario de inflación sin un plan definido para contrarrestarla.

Para esa firma, el efecto arrastre de diciembre será importante. Y si a eso se le suma un ajuste de tarifas, el escenario base que plantean es de 55 por ciento de inflación anual.

El principal inconveniente que advierte Lorenzo es el atraso de algunos ajustes que resultan inevitables: energía, transporte, salarios, combustibles y servicios regulados.

Desde la consultora Ecolatina, Matías Rajnerman avisora un escenario similar, poniendo el acento en que los ajustes aplazados hasta marzo no podrán postergarse más allá de abril, debido a una cuestión electoral.

La imposibilidad de mantener y mucho menos aumentar los subsidios, se combinan con la necesidad de que la sociedad digiera todo lo posible los ajustes lo suficientemente lejos de las elecciones, como para aminorar su efecto en las urnas.

Otra cuestión que menciona Rajnerman son los salarios. El atraso que impuso el escenacrio de pandemia no puede mantenerse indefinidamente, por lo que habrá retoques desde el comienzo, que impulsarán la inflación.

Desde la consultora C&T, Camilo Tiscornia advierte que la inflación núcleo, esa que se calcula impia de los precios regulados y del efecto estacional, no para de subir desde agosto.

Aún con presión estatal para frenar toda suba de precios, subsidios a los servicios y cepo al tipo de cambio, el especialista no descarta que el incremento anual del costo de la vida sea superior al 50 por ciento.

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