Por el elevado número de contagios está latente esta decisión del gobernador, a pesar que representaría el quiebre de la industria turística en lo que hace al principal foco de atracción que tiene Tucumán.
Durante todo el día de ayer, el gobierno de Tucumán hizo malabares para intentar hacerle creer a la población que de ninguna manera está prevista la posibilidad de cerrar a Tafí del Valle, luego de que en cuestión de un par de semanas, se duplicara la cantidad de personas infectadas con coronavirus. Sobre todo, fue la ministra de Salud, Rossana Chahla la que con más insistencia intentó convencer a los medios de prensa de que esto no ocurriría.
Ahora bien, se trata de una promesa realizada de parte de una funcionaria que integra un gobierno que fracasó estrepitosamente en la aplicación de su política sanitaria. De todos modos, el oficialismo redobla la apuesta y cree que porque repita varias veces una misma afirmación, esta se hará realidad y, sobre todo, creen que los habitantes de Tucumán terminarán por comprar la venta de humo que desde el gobierno provincial hacen.
Ahora bien, sobre este asunto caben dos posibilidades que es necesario expresar teniendo en cuenta que nadie más lo plantea. Y es que, a ciencia cierta, bien podría estarse estudiando en el gobierno de Tucumán la posibilidad de cerrar Tafí del Valle aunque lo nieguen. Y es que las consecuencias de una nueva circulación viral de covid-19 en la provincia serían catastróficas, teniendo en cuenta que los contagios se mantienen altos.
Entonces no sería descabellado que en plena temporada turística, desde el oficialismo se decidiera confinar a las personas que se encuentran en este municipio aunque se trate de una medida dura e impopular. Y es que el miedo a la posibilidad de que Tucumán vuelva a atravesar semanas como las de septiembre y octubre, espanta tanto a los funcionarios políticos como a los agentes sanitarios de una provincia que no cuenta con la capacidad de enfrentar esta pandemia como tendría que ser.
Cabe analizar la otra posibilidad, es decir, la de que haya nacido en el propio oficialismo la idea de confinar Tafí del Valle, pero que inmediatamente haya sido dada de baja. Y es que hubiera representado el tiro de gracia en contra de la temporada veraniega. Y es que hubiera representado el quiebre de la industria turística en lo que hace al principal foco de atracción que tiene Tucumán por lejos a la hora de la visita de ciudadanos de todo el país.
Además, en el caso de decidir cerrar Tafí del Valle, sería una noticia que trascendería las fronteras provinciales y repercutiría a nivel nacional. Esto profundizaría todavía más la mala imagen que posee el gobernador Juan Manzur en Argentina. Cabe recordar que una de las posibilidades que se barajan en el oficialismo para el 2023, es que el mandatario provincial se postule para algún cargo a nivel nacional, para lo que le juega en contra la mala imagen que posee.

Fuente: Tucumán Despierta
Créditos: Sobre Tablas

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