El cuerpo sin vida de Hugo Ariel Ocampo, quien era intensamente buscado desde el lunes 18 de enero fue hallado este domingo a la mañana dentro de un pozo -similar a un aljibe en desuso-, en la localidad de Antapoca, departamento Valle Viejo, Catamarca.
La fosa estaba a pocos metros de una casa deshabitada, allí fue encontrado el cuerpo irreconocible de Ocampo, en medio de un gran operativo policial, encabezado por el ministro de Seguridad Gustavo Aguirre, la presencia de los fiscales Jesica Miranda y Hugo Costilla y personal especializado de las divisiones de Inteligencia Criminal y Trata de Personas de la Policía de Catamarca.
Más tarde, lograron identificar a Ocampo por cicatrices y tatuajes (tenía escritos los nombres de sus hijos, estampada una imagen de la Virgen del Valle y el escudo del Club Policial) y se desataron escenas de profundo dolor entre sus familiares y allegados, muchos de los cuales estuvieron presentes en el operativo.
De acuerdo a las pericias preliminares, Ocampo habría sido atacado a golpes y palazos en el lugar para luego ser estrangulado y arrojado dentro del pozo, que terminó cubierto por ramas.
En el fondo de la profunda cavidad había poca agua, y tras una serie de preparativos y relevamiento de pruebas, el cadáver fue extraído y trasladado a la Morgue Municipal para la realización de la autopsia que se llevó a cabo el domingo a la noche. Los primeros datos indican que el final de la víctima fue violento. La causa de la muerte de Ocampo, según fuentes policiales, fue por estrangulamiento y traumatismo de cráneo.
Otros grupos de efectivos policiales continuaron los rastrillajes por toda la zona, extendiéndose hasta el Río del Valle en busca de más elementos relacionados con el hecho de sangre, pero haciendo foco en la búsqueda de la motocicleta Motomel Blitz negra con la que ese lunes Ocampo salió de su casa. También, se busca el arma homicida.
Los sospechosos son Enzo Maciel Morales (32) y Cintia Soledad Bazán (28), quienes en las últimas horas pasaron a ser detenidos. Ambos tienen domicilio en la zona sur de la ciudad y habían sido arrestados el viernes. Su detención habría sido clave para encontrar el cuerpo y comenzar a desentrañar lo ocurrido con Ocampo.
Una de las líneas de investigación señala que habría una relación sentimental entre Cintia Bazán y Ocampo, y también un tercero en discordia. Incluso se vincula este brutal episodio con una disputa que llegó hasta la agresión física ocurrida hace un año atrás. En esa oportunidad, tanto Ocampo como su agresor se denunciaron mutuamente.
No se descarta que el motivo de aquella vieja disputa haya sido el motor de este hecho, pero también se analizan otras posibilidades. La pareja que apareció involucrada en la búsqueda sigue detenida y su situación podría complicarse mientras aguardan el informe de los peritos forenses para poder establecer con precisión qué le ocurrió a Ocampo.
Los resultados de los exámenes serán clave además para determinar a qué hora murió Ocampo, cuánto tiempo llevaba en el aljibe y si el crimen se produjo ahí mismo o en otro lugar.
Hugo Ocampo salió de su casa en el barrio Nueva Catamarca el lunes 18 de enero, a las 6. Se fue en su motocicleta negra Blitz 100 cilindradas (que aún están buscando). Dijo que iba a trabajar en uno de los habituales puestos en los que solía ser asignado por la empresa de seguridad en la que prestaba servicio. Esos puestos estaban ubicados en instalaciones de Aguas de Catamarca SAPEM, en la zona sur de la ciudad, donde inició la búsqueda y los rastrillajes.
Pero ese lunes no tenía que ir a trabajar. Estaba de franco. Al parecer, habría recibido un llamado telefónico que duró aproximadamente 90 minutos, de una línea que él conocía. De acuerdo a la investigación, la víctima fue guiada con engaños hasta Antapoca donde fue asesinado.
Según trascendió, tras el hallazgo, la mujer detenida habría manifestado que había participado sola en el homicidio.
Familiares y amigos de Ocampo reclaman justicia y expresaron algunas críticas por la demora en hallar el cuerpo. «Yo sepulto a mi hermano y al día siguiente estoy marchando para pedir justicia», expresó Carlos Ocampo.

Fuente: Clarín

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