Arnaldo Dubin, Jefe de Terapia del Sanatorio Otamendi, analizó en LV12 el avance de la segunda ola de la pandemia. Habló de una situación de «gravedad extrema».
La segunda ola de coronavirus no se detiene en el país, con casos que van en aumento en todos los distritos y con un sistema de salud que permanece en alerta. En ese marco, Arnaldo Dubin, Jefe de Terapia del Sanatorio Otamendi, trazó un panorama preocupante en relación a la situación epidemiológica en el país en medio de la pandemia. El profesional fue claro al afirmar que el sistema de terapias intensivas en el país está colapsando: «la situación es de una gravedad extrema. Hay pacientes que pasan largas horas dando vuelta en la ambulancia o esperan en la casa antes de conseguir la internación no ya en la terapia intensiva sino en una habitación común. El cuadro es de una gravedad inusitada».
El intensivista remarcó que en las últimas semanas hay un crecimiento descomunal del número de casos. Y mencionó el ejemplo de la ciudad de Buenos Aires en donde hay un número diario de contagios que representan el doble comparado con la primera ola. «Y esto en en ausencia de medidas restrictivas estrictas. La preocupación crece momento a momento», advirtió en diálogo con LV12.
Otro agravante, consideró el médico, es que el sistema sanitario está en peores condiciones para enfrentar esta nueva etapa de la pandemia. «Si bien los recursos físicos y tecnológicos son los mismos. Los intensivistas, enfermeros, kinesiólogos y médicos estamos muy golpeados. Ya éramos muy pocos antes de la pandemia», dijo. Y agregó que muchos se contagiaron, otros fallecieron y algunos no quieren volver más a hacer terapia intensiva. «Nuestras condiciones de trabajo son malas y los sueldos en general bajos. Hemos tenido una carga de trabajo excepcional. En consecuencia estamos agotados física y anímicamente», detalló.
Dubin resaltó que en terapia intensiva la fatiga significa, crudamente, que los pacientes se mueren más. «Todas estas cosas son parte del colapso sanitario que se está desarrollando», sostuvo. El médico señaló que hay distritos que tienen valores que son desproporcionados en relación al crecimiento de contagios, tal es el caso de Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Y agregó que son provincias cuyos gobiernos se resistes a las medidas de restricción. «Necesariamente esto llega a todos lados», expresó.
Insumos en terapia intensiva
El profesional comentó que a lo largo de toda la pandemia hubo dificultades con la provisión de ciertas drogas como los analgésicos, sedantes y relajantes musculares. «Por supuesto que no estamos en la situación extrema de Brasil. Hay dificultades y esto es una expresión de un problema básico que tiene nuestro país, la ausencia de una producción no solamente nacional, sino estatal de medicamentos, que decida qué producir , cuánto producir y para qué producir. Y no que sea simplemente un negocio», analizó.
Restricciones
Dubin consideró que el DNU del Gobierno nacional llegó tardíamente y con medidas que son insuficientes, pero en definitiva es algo. «Y frente a eso lo que encontramos son respuestas exacerbadas e intempestivas con llamados desde medios de comunicación, desde la política e incluso de los gobierno de los distritos más comprometidos, a resistirlas. La verdad que eso puede tener un costo sanitario enorme. Eso es terrorismo sanitario», alertó.
También dijo coincidir con la ministra de Salud, Carla Vizzotti, que aseguró que el país atraviesa el peor momento de la pandemia: «de eso no hay ninguna duda». «Me parece que no hay muchas opciones. Incluso si hacemos un enfoque binario de salud y economía, que no es así. La economía se va a caer sola aún sin cuarentena por el mismo avance de la pandemia. Los comercios se van a paralizar con el actual escenario epidemiológico», añadió.
Para el intensivista es necesario ir a algo mucho más estricto que debería ser distinto a la anterior, localizando medidas en los distritos más comprometidos por dos o tres semanas tratando de preservar las actividades esenciales. «Insisto estamos en caída libre hacia el abismo de una catástrofe que no tiene precedentes», concluyó.

Fuente: LV12

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