Hoy es el Día Mundial del Paciente Ostomizado, fecha que tiene como principal objetivo contribuir a la integración de todas las personas que han pasado por una ostomía, así como concientizar a la población de la cantidad de obstáculos y barreras que tienen que enfrentar a diario.

Desde 2015 rige la Ley Nacional N° 27.071 que establece la inclusión en el Programa Médico Obligatorio (PMO) la cobertura total de los dispositivos y elementos accesorios para las personas ostomizadas. El legislador Raúl Albarracín -acompañado por sus pares Raúl Pellegrini y Walter Berarducci– presentó el 27 de mayo un proyecto de ley para la adhesión provincial a esta normativa. La iniciativa, que aún se encuentra en la Comisión de Salud y sin dictamen, prevé garantizar la calidad de vida de los pacientes ostomizados con el acceso a los sistemas de salud y a la cobertura de parte de las obras sociales. “De esta manera, les estaremos garantizando una mejor calidad de vida con el acceso a los sistemas de salud y que tengan la cobertura necesaria y adecuada; considero que es una deuda en la provincia por todo lo que implica”, expresó Albarracín.

El Dr. Fernando Bugallo, médico cirujano especialista en coloproctología y Secretario General de la Sociedad Argentina de Coloproctología, explica que una ostomía consiste en una abertura quirúrgica que se hace en la piel cuando un problema impide que una parte del cuerpo funcione bien, pudiendo ser transitoria o permanente.

Consultado sobre la necesidad de la adhesión de la provincia a la Ley Nacional N° 27.071 dijo que “no solamente Tucumán debería adherirse a la Ley Nacional de Ostomizados” y dio sus fundamentos: “el paciente ya tiene una carga importante que es su propia enfermedad, a eso se le tiene que sumar el impacto emocional que significa tener una ostomía. Y para minimizar todo eso, se necesita una serie de elementos para que el paciente pueda evacuar de forma normal”.
Señala el profesionar que “la ostomía le salvó la vida pero pareciera que en este país la burocracia le complica la vida al paciente, por no tener un acceso fácil, simple, sencillo a elementos  necesarios y las bolsas para que tenga una vida lo menos tormentosa. Es como discutir si una persona que no puede caminar, se le debe o no dar una muleta o una silla de rueda. Hay cosas que no tienen sentido estar discutiendo” enfatizó.

Bugallo indicó que “una ostomía no es una enfermedad, es una herramienta que al paciente le salvó la vida. Las obras sociales, las prepagas y el Estado, deberían facilitarle obligatoriamente y allanarle el camino a esa persona que necesita de esos elementos”.

Además, al indagar sobre el impacto en la vida del paciente manifestó que “es fuerte, pero hay que trabajar con los terapeutas, un equipo multidisciplinario y que no sea una peregrinación luchar por una bolsa”, recalcando la integralidad que plantea la normativa.

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