Un violento y brutal hecho se dió en la localidad de Nueva Atlantis a sólo unos kilómetros de Mar de Ajó, Pcia. de Buenos Aires. Dos mujeres, jubiladas, vecinas, según los lugareños «amigas», tuvieron un altercado el pasado viernes luego del cual una terminó detenida, y la otra muerta a golpes en la cabeza con un palo de amasar.

Según los investigadores, el móvil del salvaje homicidio habrían sido $ 100.000.- que la víctima, Blanca Lidia Ferreira, de 81 años, guardaba en una caja en el interior de su vivienda y que fue lo único que no se pudo localizar cuando revisaron la escena del crimen.

La acusada, de 71 años, sigue detenida, ya que se negó a declarar ante el Fiscal del caso Martín Prieto. Está ahora imputada por los delitos de » robo agravado por el empleo de arma impropia en concurso real con homicidio agravado criminis causa, en calidad de autora material».

Según las pericias, la casa de la víctima no tenía los accesos forzados, indicio de que la mujer conocía a su atacante y ella misma le abrió la puerta. Tampoco se observaba a simple vista el típico desorden que suelen dejar los delincuentes en su búsqueda de objetos de valor. Lo único que faltaba era «una cajita, que pocas personas sabían donde estaba, con $ 100.000.- en su interior», precisó una fuente cercana a la causa.

Una pisada de un zapato femenino fue la prueba principal que apuntó las sospechas hacia la mujer ahora detenida. Los investigadores la divisaron en la cocina, en un lugar muy pequeño donde «había mucha sangre», por lo que suponen que fue donde se habría originado la discusión.
Si bien el calzado no fue encontrado en poder de la imputada , se dieron cuenta de que «es del mismo talle» que ella usa.

En cuanto al arma homicida, el palo de amasar, no se encontró en el lugar del crimen, pero fue hallado en la calle, muy cerca de la vivienda.
Según la autopsia, la anciana murió como consecuencia de una fractura de cráneo y tenía heridas cortantes en la cabeza, un dedo quebrado y golpes en brazos, antebrazos y hombros, lo que indica que intentó defenderse y por su avanzada edad no habría podido hacerlo.
Las sospechas sobre la acusada se tornaron firmes tras el allanamiento en su domicilio. La policía descubrió la misma suma de dinero, que estaba en la casa de la otra mujer. Después, los testimonios terminaron de perjudicarla al asegurar que se trataba de una persona que tenía problemas económicos y solía pedir prestado.

La hija de la víctima fue quien encontró su cuerpo cuando fue a visitarla a la casa ubicada en la calle Olmos al 2.400, y dio aviso a la policía. De acuerdo a la reconstrucción que hicieron hasta el momento, la detenida era una vecina de confianza de Ferreira, quien en varias ocasiones había ayudado con el cuidado del marido, que se encuentra postrado en una cama y con un trastorno o discapacidad en relación al habla.

Fuente: Contexto Tucumán

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