Un domingo cargado de tensión se vivió en el asentamiento La Chabela, en La Reducción, cuando un grupo de alrededor de 30 personas intentaron destruir la vivienda donde pasó sus últimas horas Rocío Rojas, junto a las personas que, se cree, la habrían asesinado.

Esto obligó a que se ubicara en el lugar una custodia policial. Cuatro uniformados fueron apostados para evitar que la intentona, que también se registró el sábado por la tarde, arrasara con las pruebas que podrían encontrarse en el inmueble, en la que aún están pendientes algunas pericias.

Según algunos vecinos, la consigna policial llegó justo a tiempo, ya que la furia que generó el horrendo crimen en la gente de la zona, hace que muchos sean partidarios de arrasar con la precaria construcción.

La furia se incrementa cuando los vecinos eviocan algunas actitudes desagradables de los sospechosos, que sin embargo no impidieron que los habitantes del asentamiento se solidarizaran ayudando en la búsqueda que simularon, aún cuando sabían ya cuál había sido el terrible final de Rocío.

Fuente: Contexto Tucumán

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