Una empleada policial se presentó ante los investigadores del caso que involucra a Edgardo Marcial, el odontólogo desaparecido el pasado 13 de noviembre. Y cuyó automóvil fue hallado con restos de sangre el pasado domingo en la zona norte de la Capital.
En su declaración, aseguró que es paciente habitual y que mantenía cierta confianza con Marcial. Dijo que en el consultorio donde él atendía (calle 9 de Julio, entre Las Piedras y San Lorenzo), nunca notó la presencia de una secretaria, pero sí un sujeto robusto, tes trigueña, cabello lació con algo de canas, quien le realizaba algunos trámites. Lo vió en varias oportunidades, pero desconoce su identificación.
Otro dato clave en la declaración es: El 11 de noviembre, la mujer policía aseguró que recibió un llamado telefónico de Marcial y que no pudo contestar. 
Al día siguiente volvió a recibir otro llamado y contestó. Dijo que la conversación duró 3 minutos y 10 segundos. El diálogo fue ameno, normal. Pero en un momento, él se puso serio y pidió un favor, que le consiga el contacto de dos oficiales, de los nuevos, de los últimos que ingresaron.
Marcial tenía identificado a los dos oficiales y le dijo los nombres de ambos (uno de apellido común y otro de apellido raro, aparentemente de origen italiano) pero ella asegura no recordar ya que no tomó nota.
La mujer declaró además detalles de la conversación:
– ¿Te pasó algo Edgardo?
– Si, te cuento el martes (día en el que se debían encontrar porque ella tenía turno con él) cuando te vea. Por favor, no te olvides. Mandame un mensaje o hablame, lo que sea.
Un par de horas después, ella recibió un mensaje de Wathsapp de Marcial donde preguntaba:
¿Algún conocido en el Tribunal de Faltas de la Jujuy?
A lo que ella respindió: «No, nadie». Y agregó que lo notaba angustiado.
Cuando en las redes sociales comenzó a viralizarse la noticia sobre su desaparición, la mujer policía dijo que no le llamaba la atención ya que Marcial era de salir e irse de viaje. «Era de frecuentar todos los fines de semana el Casino de Las Termas, antes de la pandemia. No sé si iba a los casinos de acá o si era ludópata. Le pregunté si hacía mucho que no iba y él mismo me decía que no, pero no por la pandemia. Además, decía que debía cuidar a su madre».
Y siguió, «Desconozco si tenía algún amigo íntimo y quién era. No teníamos amigos en común. Sé que es homosexual ya que lo admitía abiertamente. Su modo de vida era el de una persona sana, hacía deportes, iba al gimnasio, comía sano y, hasta donde sé, no consumía drogas o alcohol».

Fuente: Los Primeros

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