Antes de Navidad y en conferencia de prensa, desde Epidemiología de Salta advirtieron que los casos se habían duplicado. El reporte de las últimas 48 horas, del 24 y 25, informó 253 casos. Estos mismos niveles de casos se dieron en el inicio de las etapas más duras de la pandemia.
Los registros confirmados se reflejan en otros datos: la ocupación de camas. Desde hospitales públicos aseguran que ya no hay disponibilidad de camas y no pueden recibir más pacientes.
En este contexto, piden que las obras sociales no envíen a sus afiliados a atenderse en el sistema público.
«La capacidad de respuesta de los hospitales públicos en este momento es escasa o nula», destacó Marcelo Nallar, gerente del hospital Arturo Oñativia. El profesional aseguró que el nivel por encima del 90% se mantuvo durante todo el año, aunque ahora, indicó, trabajan al 100 por ciento.
«Se desocupan una o dos camas y se vuelven a ocupar, porque a los pacientes COVID se les suman los pacientes con patologías crónicas que también necesitan atención», advirtió en referencia a las especialidades que debe atender el nosocomio como diabetes y obesidad.
El hospital Papa Francisco, en tanto, no atiende otras patologías más que las relacionadas con la pandemia por ser el centro de referencia COVID. Sin embargo, la situación no es muy diferente en el nosocomio de la zona sudeste.
«Desde hace unos días estamos sin lugar para camas COVID, en UTI (Unidad de Terapia Intensiva)», detalló el médico Ricardo Léon, jefe de la UTI donde hay 18 plazas disponibles. Mientras que en piso, destinado a pacientes leves y moderados donde hay alrededor de 14 camas, la ocupación es del 60%.
«La mayor parte de los pacientes son no vacunados o personas que no completaron sus esquemas», advirtió León. Desde ambos nosocomios, además, resaltaron que esperan que los registros aumenten luego de las fiestas de fin de año.

La cantidad de camas en los centros sanitarios de Salta depende directamente del recurso humano disponible para la atención de dichas camas. Al posible aumento de casos por las fiestas de fin de año se suma la preocupación de tener que encarar las vacaciones del personal de salud.
«Es lo más complicado», reconoció León respecto al recurso humano para esta época. «Muchos necesitan el descanso y a eso se le suma que muchos de los que estaban destinados a nuestro hospital, que sigue siendo referencia, se volvieron a sus hospitales, o por algún motivo no tienen contrato confirmado. El recurso es mucho menor de lo que teníamos en plena pandemia», aseveró el médico del hospital Papa Francisco.
«Llevan dos años con un estrés muy grande y la solución hay que buscarla por otros métodos, hacer algo diferente para tener resultados diferentes», advirtió por su lado Nallar, que aseguró que «aquí cada uno tiene una tarea». En este sentido, indicó el médico, la gente debe cuidarse y vacunarse, mientras que las autoridades del Ministerio de Salud deben abocarse a buscar «respuesta en otros sectores», ya que aseguró «actualmente los sanatorios no quieren recibir pacientes de obras sociales porque no les pagan» y derivan al sistema público.
En este orden de cosas, el médico apuntó a dos principales prestadores: «Por ejemplo, el PAMI tiene un poco más del 10% de la población, IPSS 24%. Desde el Ministerio tendría que haber una exigencia legal a que estos minisistemas de salud privados busquen hacer convenios con sanatorios privados y la Justicia debe obligarlos a pagarle a sanatorios y hospitales públicos, esa falta de pago es una ame naza real o peligrosa». 

Fuente: El Tribuno Salta

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